Usar IA en la empresa implica cuidar los datos. Esta guía explica los riesgos y las buenas prácticas para mantener segura tu información, sin tecnicismos.
Los riesgos
Meter datos sensibles en herramientas que los usan para entrenar, perder control sobre dónde se procesan o exponer información de clientes. La comodidad no debe ir antes que la seguridad.
Residencia y soberanía
¿Dónde están mis datos? Que un proveedor estadounidense ofrezca una región «en la UE» resuelve la residencia del dato, pero no necesariamente la soberanía: por el CLOUD Act de EE. UU., las autoridades estadounidenses pueden exigir datos a empresas con vínculo con EE. UU. estén donde estén alojados. Vías para más control: una región de la UE en tu propia cuenta, el autoalojamiento, el procesamiento local en tu dispositivo o el uso de modelos europeos o abiertos.
Buenas prácticas
No metas datos sensibles en herramientas inseguras; usa opciones con procesamiento en la UE o autoalojables; revisa qué hace cada servicio con tus datos; y forma al equipo en privacidad.
Reunir la IA en un solo lugar
Si lo que buscas no es solo probar la IA, sino reunirla en un mismo lugar (chat, automatización y apps), existen plataformas como osFoundry, una plataforma de IA agéntica en la que puedes traer tu propio modelo (BYO) y, si quieres, autoalojarla.
Sigue leyendo
Esta es una información general, no asesoramiento legal ni fiscal. Las reglas, los precios y los plazos cambian; verifícalos en fuentes oficiales.